jueves, 25 de febrero de 2010

Utilidad de las comparecencias

24 de Febrero de 2010




BITÁCORA MUNICIPAL

Por Enrique Chávez Estudillo*



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El pasado martes concluyeron las comparecencias de los titulares de las diferentes Dependencias del Ayuntamiento de Puebla ante los Regidores que conformamos el Cabildo.



Teniendo estas, un formato rígido y cansado, que pudiendo abonar en propuestas para mejorar el actuar y proceder de todas las áreas de la administración Pública, resulta en una práctica que no corresponde a las necesidades actuales.



La comparecencia de los funcionarios municipales ante el Cabildo de Puebla, tiene el objetivo de informar a nosotros los representantes de los ciudadanos sobre qué hicieron o dejaron de hacer en las Dependencias que encabezan durante el año que se informa, para que a su vez, la ciudadanía conozca de los trabajos y resultados de cada una de las Unidades Administrativas del Ayuntamiento.



Es un esquema, que no propone el intercambio de ideas y propuestas entre los miembros del Cuerpo Edilicio y los funcionarios, quienes tienen poco tiempo para contestar a los cuestionamientos que nosotros los Regidores les hacemos.



En una sociedad verdaderamente democrática y transparente debe haber rendición de cuentas, y los Gobiernos de todos los niveles tienen que informar a los ciudadanos y a quienes los representamos lo que han hecho o dejado de hacer y si se están cumpliendo con los planes de trabajo y desarrollo, utilizando los mecanismos que ahora están a nuestro alcance, para que se conozcan y estén informados de dichas cuentas por rendir.



Por ello, es inadmisible que en el siglo XXI prevalezca la costumbre de la rendición de cuentas efectuando comparecencias de funcionarios públicos sin que se tenga un formato acorde con la época, o realidad; cuando lo que se necesita es modificar la manera en que se realizan estos procedimientos, para que los Regidores y Diputados realmente preguntemos a los servidores lo que la gente quiere saber y éstos respondan y den a conocer sus propuestas para mejorar sus encomiendas.



En los niveles Federal y Estatal mucho se ha dicho que es necesario cambiar la forma en que se llevan a cabo los Informes del Gobierno y las comparecencias de funcionarios públicos, aunque poco se ha avanzado en ese sentido.



En este contexto, quizá tengamos que ser los Ayuntamientos los que demos el primer paso para que la rendición de cuentas de los Alcaldes y sus funcionarios sea de utilidad para la ciudadanía.



*Presidente de la Comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla.

2do Informe: los pendientes

17 de Febrero de 2010




BITÁCORA MUNICIPAL



Por Enrique Chávez Estudillo *






Resulta especialmente difícil calificar si un Gobierno – de cualquier nivel- ha sido positivo o negativo, sin caer en los lugares comunes de halagar sin motivo a las administraciones emanadas del partido con el que uno simpatiza o, por el contrario, criticar sin argumentos todo lo que hacen o dejan de hacer las gestiones opositoras al PRI.



Y esta dificultad se acrecienta cuando uno forma parte del Gobierno al que hay que analizar, porque, insisto, si emanó del partido en que se milita se puede ser autocomplaciente y se justifican u ocultan los yerros, pero cuando se es representante de la oposición se tiende a no querer ver lo positivo de la Administración.



En este contexto es importante realizar varios señalamientos y el primero es que la Presidenta Blanca Alcalá Ruiz tiene ganado un lugar en la historia política de la entidad por ser la primera mujer que gobierna la Capital del Estado. Es un mérito que no se le puede regatear.



El hecho de que una mujer gobierne la Ciudad más importante en la entidad es muy trascendente, porque contribuye a la equidad de género y demuestra que desde hace mucho tiempo las mujeres están más que preparadas para cumplir cabalmente con sus responsabilidades en el servicio público.





Sin embargo, el hecho es que hay que tener veracidad en los comentarios que uno deba verter al realizar el análisis de los Dos años de gobierno de la presente Administración, es decir aceptar que todavía existe camino por recorrer y deficiencias que superar; cómo lo expresé en mi columna anterior, nos debemos a quienes depositaron su confianza en nosotros al habernos elegido como sus representantes, cuidando cabalmente de todas las ramas que implican la Administración Municipal.





Sabedor de que lo que lo que exigen los Poblanos es un Ayuntamiento que dé respuesta a sus necesidades y demandas y que todavía hay tiempo suficiente, para que la administración cierre filas, apriete el paso, mejore la infraestructura urbana y promueva el desarrollo de la Ciudad. Por lo anterior, es mi deber como Regidor representante de la ciudadanía, redoblar esfuerzos para que esta Administración Municipal, no pase a la historia como solamente la primera en ser encabezada por una Mujer, sino como una Administración que sirvió a la Ciudad de la manera en que la Sociedad Poblana lo requiere, de una manera eficaz, pronta, honesta y de cara a los problemas que se están presentando en el diario acontecer Nacional y Local.





Dejo a ustedes que califiquen el actuar de la presente Administración; y refrendo el compromiso realizado ante ustedes y para ustedes los Poblanos, hace Dos años.





*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

Burocratismo en el tema Vía Pública

10 de Enero de 2010




BITÁCORA MUNICIPAL



Por Enrique Chávez Estudillo *




Siempre hemos escuchado que quienes trabajan para los distintos niveles de gobierno se refieren a sí mismos como “funcionarios públicos”, mientras que la mayor parte de la ciudadanía llama “burócratas” a quienes se desempeñan en el sector gubernamental, sobre todo cuando se le tarda la resolución de algún trámite o sus peticiones no son atendidas.



Pero ¿cómo diferenciar a un verdadero funcionario público de un simple burócrata?, cuando hay quienes trabajan para el gobierno, cumplen de manera adecuada con sus obligaciones y, por lo mismo, no merecen que la gente se refiera a ellos de manera despectiva.



La realidad es que los funcionarios públicos son quienes sí le sirven al gobierno y a la ciudadanía para la que trabajan, los que no ponen pretextos de tiempo o legaloides para no servir a la gente, quienes entienden que sus salarios provienen de la sociedad y, por lo mismo, hacen todo lo posible por atenderla.



En contraste, los burócratas son aquéllos que trabajan hasta en los niveles más elevados de la administración pública, pero ponen cualquier pretexto para no servir a la gente y justificar su falta de resultados. Son los que no oyen las demandas ciudadanas y, cuando se les pregunta por qué no resuelven determinada situación, dicen que no les corresponde o no recibieron una petición o denuncia formal.



Lamentablemente, el burocratismo existe en todos los sectores y niveles de gobierno y es lo que ha prevalecido en el problema que la ciudad enfrenta por la falta de legalidad y control con que se maneja el área de Vía Pública Municipal, como lo demuestran las diarias quejas de comerciantes formales e informales, quienes en la mayoría de los casos no son atendidos en el ayuntamiento, con el pretexto de que no han colocado una denuncia “formal”.



Es claro que si realmente existiera en la autoridad municipal el deseo de investigar y resolver las denuncias de los comerciantes contra algunos malos elementos de Vía Pública, se haría sin dilación ni pretextos. Sin embargo, también es cierto que algunos burócratas necesitan que las quejas o querellas ciudadanas se interpongan formalmente, para que ya no puedan justificar su permisividad.



Por ello y como presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla, quiero aprovechar este espacio para pedir a los afectados por los abusos de algunos malos elementos de Vía Pública que interpongan las denuncias correspondientes y, con gusto, yo personalmente daré seguimiento a las mismas y vigilaré que no se envíen al “archivo muerto” y sí sean investigadas.



Incluso, como representante de la ciudadanía en el Cabildo de Puebla, pongo a disposición de la misma el número telefónico de mi oficina 4045300 extensión 222 , para que me informen de sus denuncias, peticiones o quejas y estar al tanto de la manera en que las resuelva el gobierno municipal, con la finalidad de que no se “pierdan” en el laberinto burocrático en que se han convertida algunas dependencias.









*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

Las consecuencias de la exclusión

3 de Febrero de 2010




BITÁCORA MUNICIPAL



Por Enrique Chávez Estudillo*




Milito en el PRI desde 1983 y mi familia siempre he compartido los postulados del partido. Incluso, mi abuelo fue un trabajador ferrocarrilero que luchó durante la Revolución Mexicana y, por lo mismo, enseñó a su descendencia a valorar lo que los gobiernos emanados del movimiento hicieron a favor de la sociedad y a defender sus causas.



El PRI fue hegemónico hasta 1988, cuando el autoritarismo y las malas decisiones del entonces presidente de la República, Miguel de la Madrid Hurtado, provocaron un cisma que dio origen al Frente Democrático Nacional (FDN) y un año más tarde al PRD.



He visto cómo se perdieron la presidencia de la República y los estados de Zacatecas, DF, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Baja California y muchas más solamente por la insensibilidad, el autoritarismo y la soberbia de supuestos gobernantes y dirigentes priístas, que actúan más como defensores de un grupo interno que como verdaderos defensores y representantes de los intereses del partido.



Por ello, me resulta especialmente doloroso constatar que la dirigencia estatal y la comisión para el proceso interno de mi partido decidieron quitarse las máscaras y, en lugar de comportarse como garantes imparciales y objetivos de la elección del candidato al gobierno, decidieron asumirse como abiertos promotores del aspirante promovido directamente desde Casa Puebla.



El hecho de que la comisión de procesos internos, presidida por José Alarcón Hernández, le haya negado a Enrique Doger Guerrero la oportunidad de contender por la postulación del PRI al gobierno, es una señal clara de que en dicha instancia partidista siempre estuvieron cargados los dados a favor del candidato oficial, pese a que su actitud es antidemocrática, sectaria, autoritaria y solamente alienta la división interna.



Por si fuera poco, el presidente del partido, Alejandro Armenta Mier, que debería promover la unidad, tolerancia e inclusión internas, realizó desafortunadas declaraciones contra Enrique Doger instándolo a irse del PRI, con lo que demostró que él y el grupo político al que pertenece y obedece quieren cerrar todas las puertas, simplemente porque sienten que les estorba en su intentona de seguir como dueños del priísmo y de Puebla.



Es cierto que entre los llamados “usos y costumbres” no escritas del partido el gobernador en turno es el líder moral y real de los priístas y, por lo mismo, sus determinaciones tienen un gran peso y se convierten en instrucciones. Sin embargo, el PRI no es propiedad de nadie y, en consecuencia, los mandatarios deberían promover los equilibrios y la unidad en lugar del exterminio y la exclusión internas.



El autoritarismo gubernamental en las decisiones partidistas, las pugnas internas y las imposiciones dañan mucho al priísmo provocándole derrotas inesperadas, debido a que son prácticas que rechaza la ciudadanía.





*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

Anarquía en Vía Pública

27 de Enero de 2010


BITÁCORA MUNICIPAL



Por Enrique Chávez Estudillo *






Desde hace más de dos semanas son constantes y variadas las quejas contra el departamento de Vía Pública del ayuntamiento, por razones que van desde la exigencia de “mordida” a los comerciantes formales e informales hasta el robo de mercancía, incluyendo el vergonzoso y lamentable caso de los representantes de una asociación que querían repartir juguetes a niños pobres y no pudieron hacerlo, debido a que los supuestos “inspectores” los golpearon y les hurtaron lo que iban a regalar.



Es muy preocupante que los elementos de Vía Pública estén – presumiblemente -golpeando y robando a los poblanos, sin que el gobierno municipal investigue las cada vez más numerosas denuncias en su contra, no solamente por el daño económico, legal y físico que provocan, sino también porque cuentan con credenciales expedidas por el ayuntamiento y se mueven en vehículos oficiales.



Además, el silencio cómplice de las autoridades municipales encargadas de investigar y castigar sus anomalías genera el temor de que los supuestos inspectores estén “protegidos” por alguien muy poderoso y deja a la ciudadanía en una lamentable situación de indefensión.



Como todos los sectores económicos, los comerciantes formales e informales enfrentan una difícil situación por la inflación, la crisis y la consecuente caída en sus ventas. Por esto, el hecho de que seudo trabajadores del ayuntamiento los asalten y golpeen es totalmente condenable, sobre todo si se toma en cuenta que estos ataques son cometidos por quienes deberían proteger a los ciudadanos y cuidar el cumplimiento de la ley.

Los afectados por las presuntas anomalías de Vía Pública han externado reiteradas quejas desde la primera semana de este año y, hasta el momento, la Contraloría y la secretaría de Gobernación siguen sin informar si investigaron las denuncias y a qué conclusión llegaron, cuando lo más conveniente sería transparentar todo lo relacionado con las quejas de los ciudadanos contra empleados o funcionarios municipales.

Es importante añadir que, hasta el momento, no hay elementos que puedan llevar a pensar que funcionarios del primero o segundo del gobierno municipal estén coludidos con quienes cometen anomalías en esa dependencia. Por esto, es de esperarse que las instancias facultadas legalmente para intervenir lo hagan y frenen dichos abusos.

La sociedad demanda que todos los que nos desempeñamos en algún nivel de gobierno seamos los primeros en respetar y hacer cumplir las leyes. De lo contrario, se alienta en la ciudadanía la desconfianza hacia las autoridades y se genera en ella la percepción de que está indefensa frente a los abusos, omisiones o excesos de quienes deberían ser servidores públicos.



*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

PRI 2010: Indispensable el juego limpio

20 de Enero de 2010




BITÁCORA MUNICIPAL



Por Enrique Chávez Estudillo*







Mucho se ha hablado y se hablará de la sucesión gubernamental que se concretará en julio de este mes e, incluso, hay quienes ya se sienten en los cargos públicos que desean ocupar en el siguiente sexenio o trienio, pese a que faltan varios meses para la elección y a que quienes son funcionarios públicos deberían dedicarse a cumplir con sus obligaciones, en lugar de tratar de amarrar un “hueso” en las siguientes administraciones.



Tengo más de 20 años de militar en el PRI, porque soy un convencido de la validez y legitimidad de sus postulados de democracia y justicia social y, por lo mismo, veo con preocupación que muchos de mis correligionarios están incurriendo en excesos de confianza, debido a que el partido ha triunfado de manera convincente en los dos últimos procesos (2007 y 2009).



Sin embargo, cada elección es diferente y su resultado depende de varios factores, como los candidatos de los diferentes partidos, el tipo de campaña, la coyuntura nacional, estatal o municipal, los imponderables que a veces ocurren y, principalmente, la unidad o división interna con que los aspirantes lleguen a la contienda.



Respeto a quienes piensan y dicen que el PRI ya ganó la contienda en este 2010 y se frotan las manos con ello, pero difiero profundamente de ese pensamiento, porque he sido testigo de cómo supuestas “victorias” electorales se convierten en derrotas por la mala postulación de candidatos, los divisionismos internos o la realización de una pésima campaña.



Ninguno de los priístas pensábamos que el partido perdería en el 2000 y… así ocurrió, porque el partido se dividió y equivocó al postular a un contendiente débil, que solamente era apoyado por el Presidente de la República, pero que carecía de respaldo social y cuya imposición generó una ruptura interna, que fue imposible sanar en la contienda.



Los priístas tampoco esperábamos perder la ciudad de Puebla en 1995 o en el 2001, pero se cometieron sendos errores al imponer a los candidatos y no se postuló a quien contaba con el apoyo de la gente, sino a los favoritos de los gobernantes en turno y, en consecuencia, se nominó a aspirantes débiles, solamente respaldados por cúpulas poderosas, pero pequeñas en términos electorales.



En consecuencia, es necesario que los priístas seamos conscientes de que en julio habrá una contienda real y que existe la posibilidad de ganar o perder, dependiendo de lo que hagamos o dejemos de hacer. Si promovemos el juego limpio y la inclusión al interior del partido y postulamos a candidatos con aceptación social, seguramente triunfaremos.



Por el contrario, si en el PRI prevalecen la Imposición de aspirantes, la Exclusión y la Fabricación de “candidatos” con poco potencial electoral, pero inflados de manera artificial con recursos públicos de todo tipo, el saldo final de la sucesión podría sernos desfavorable.







*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

Puebla, sin una cultura de respeto a los derechos humanos

13 de Enero de 2010


Bitácora Municipal



Por Enrique Chávez Estudillo *






El pasado lunes 11, la reportera Maritza Mena, de El Sol de Puebla, informó que Puebla es el cuarto estado del país donde más se violan los derechos humanos, según mediciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y tomando en cuenta quejas recibidas desde el año 1990 a la fecha.



La ilustrativa nota informativa de la reportera señala que solamente en el DF, Jalisco y el Estado de México son más violentadas las garantías individuales de los ciudadanos y documenta que a partir del 2004 se ha incrementado la cantidad de denuncias y quejas por este motivo.



Es evidente que no todos los que se quejan de que algún nivel de gobierno en Puebla quebrantó sus derechos individuales tienen razón, debido a que cada denuncia debe investigarse y resolverse por separado y es posible que algunos señalamientos contra las autoridades carezcan de sustento.



También es claro que ninguna administración pública – ni las estatales ni las municipales que han fungido de 1990 a la fecha – tiene por sí sola la responsabilidad de que nuestra entidad ocupe ese vergonzoso 4to lugar, porque este informe de la CNDH abarca todos los años desde esa fecha hasta la actualidad.



Incluso, es posible que antes del 2004 mucha gente no haya denunciado las violaciones a las garantías individuales que se le cometían, simplemente por no conocer que hay instancias encargadas de proteger los derechos humanos o no confiar en ellas. Como lo he señalado en la Bitácora Municipal en otras ocasiones, este tema es relativamente nuevo en la sociedad mexicana.



Sin embargo, no se debe negar que falta promover en todo el estado de Puebla una verdadera cultura de protección a los derechos humanos, para que los gobernantes respeten a los ciudadanos, quienes debemos hacer que las autoridades se acostumbren a cuidar las garantías de cada persona.



En ese sentido, lo primero que se debe hacer es dejar de ver a las comisiones oficiales de derechos humanos como simples dependencias burocráticas a las que se puede enviar a despachar a cualquier incondicional del mandatario en turno y, en su lugar, darles las atribuciones legales e importancia social que demanda una ciudadanía ávida de que los gobiernos la respeten.



También es necesario llevar a cabo verdaderas y extensas campañas de concientización, para que los ciudadanos conozcan sus garantías, las hagan valer y los funcionarios y trabajadores de los diferentes niveles gubernamentales, incluyendo los agentes de tránsito y policías, estén conscientes de que deben respetar los derechos de toda la gente, no solamente de la que tiene dinero o “influencias”.



No será fácil de transitar ni corto el camino que los poblanos debemos seguir, para crear una cultura de respeto a los derechos humanos, pero solamente así podremos establecer una sociedad en la que los gobernantes y gobernados estemos conscientes de nuestras obligaciones y prerrogativas y las cumplamos.







*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

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