miércoles, 12 de mayo de 2010

BITACORA MUNICIPAL

RAZONES PARA VOTAR

Por Enrique Chávez Estudillo


El palpable descontento de la mayoría de los ciudadanos ante la crisis que desde hace 2 años agobia al país, además de la percepción generalizada de que los gobiernos federal, estatal y municipal poco o nada hacen para resolver la problemática económica de las familias tienden a hacer que la gente se aleje de la política y que, en tiempos electorales, no acudan a las urnas.








Sin embargo, es un error el que la gente se abstenga de sufragar para protestar por las insuficiencias de los gobiernos o partidos, debido a que, si los ciudadanos queremos vivir en una democracia efectiva en la que el sector público trabaje a favor de nosotros y no de sus intereses particulares, lo que debemos hacer es exactamente lo contrario: involucrarnos mucho más en los procesos electorales y en las decisiones gubernamentales.



Algunos analistas han alertado que en la próxima elección de 4 de julio los únicos que votarán serán quienes forman parte del llamado “voto duro” de los partidos. En lo personal, pienso que esta posibilidad es real, debido a que en los comicios federales del año pasado menos del 40 por ciento de los poblanos fue a las urnas.



Pero la elección del próximo 4 de julio es local y esto tiende a generar más interés en los ciudadanos, que quieren participar en la contienda para gobernador, presidentes municipales y diputados. Además, sería lamentable que los ciudadanos dejemos en manos de las burocracias de los partidos la decisión de quién debe dirigir los destinos de nuestra entidad por los próximos 6 años.



La gente de a pie, común y corriente, como usted y yo, claro que debemos involucrarnos mucho más no solamente en las disputas electorales, sino también en las decisiones de todos los niveles de gobierno, porque solamente así podemos vigilar que quienes un cargo público o de representación popular cumplan con sus obligaciones y trabajen a favor de las mayorías, no de su bienestar personal o de grupo.



Otra razón para votar es que solamente tienen derecho de exigir a las autoridades aquéllos que cumplen con su deber cívico de ir a las urnas. Es muy fácil quejarse de todo y culpar a los demás de las cosas que están mal, pero es mucho más útil involucrarse en las decisiones políticas y públicas, para enterarse de lo que pasa y vigilar el actuar de los gobernantes y funcionarios públicos.



Coincido con usted, querida lectora, lector, en que desde hace años la mayoría de quienes ejercen cargos públicos nos han quedado a deber a los ciudadanos. Pero creo que la indiferencia convertida en abstencionismo no soluciona nada y, por el contrario, se convierte en una especie de mudo aval ante los abusos del poder.



En contraste, la participación mayoritaria y consciente de la gente en las decisiones públicas genera que los funcionarios o representantes populares se sepan vigilados y comprometidos con la ciudadanía.

*Presidente de la comisión de Humanos en el Cabildo de Puebla

jueves, 6 de mayo de 2010

Origen del desfile del 5 de mayo

Por Enrique Chávez Estudillo *




Como ocurre cada año, antier se efectuó el Desfile del 5 de Mayo y, por lo mismo, es pertinente recordar que este festejo se da en honor a los poblanos que el 5 de mayo de 1862 derrotaron al que en ese entonces era el ejército más poderoso del mundo: el de Francia, que invadió a México en protesta porque un año antes el presidente Benito Juárez ordenó suspender los pagos de la deuda externa a Inglaterra, España y a los galos.



En 1861 México padecía una severa crisis económica, que obligó al gobierno juarista a suspender los pagos de la deuda externa. En 1862 Francia, Inglaterra y España, que enviaron sendos ejércitos para exigir sus recursos o averiguar por qué se les había dejado de pagar. Los ingleses y españoles entendieron los argumentos de Benito Juárez y, después de alcanzar un nuevo acuerdo político y financiero, abandonaron el país.


Pero los franceses se negaron a hacerlo lo mismo e invadieron México, se dirigieron a la capital del país para tomarla y el 5 de mayo de 1862 llegaron a Puebla, donde el general Ignacio Zaragoza e indígenas de Zacapoaxtla, Tetela de Campo y de otros municipios los repelen y hacen retroceder. Por esto, cada 5 de mayo se efectúa en nuestra ciudad un desfile que conmemora dicha batalla.

Es importante agregar que un año después los franceses lograron apoderarse de la capital de nuestro país e imponer como emperador a Maximiliano de Habsburgo, cuyo imperio duró 4 años, hasta que las tropas de Benito Juárez aprovecharon que Francia había abandonado a su suerte a Maximiliano, lograron retomar el control de México y fusilaron a Maximiliano en el Cerro de las Campanas.


En otros países, como Estados Unidos, también se festeja esta fecha. De hecho, en Chicago se realiza un desfile, mientras que el mismo día los mandatarios americanos acostumbran hacer una fiesta en honor a nuestro país en la Casa Blanca. Es necesario recordar que en el 2009 se canceló esta actividad por el brote de influenza.


Antier el Ejecutivo de nuestro Pais demostró la falta de respeto hacia nosotros los ciudadanos, al haber interumpido el desfile poco tiempo antes de su término oficial, sin importarle que los padres, maestros y alumnos gastaron para participar en este acto cívico, la inconformidad de los participantes y de todos los Poblanos ya se está haciendo patente; la vida política del país no se iba a detener si el Presidente hubiera esperado al término de los contingentes.

Hoy que se retoma el desfile, se requiere enseñar a los jóvenes y, en especial a los niños, el origen de esta celebración, para que valoren nuestra historia nacional y sepan que el 5 de mayo no es un “puente vacacional” decidido por las autoridades para darles un descanso poco antes del receso de junio, sino que se trata de un homenaje a quienes dieron su vida por la soberanía de México.


*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

miércoles, 28 de abril de 2010

Migrantes, entre dos fuegos

El pasado 23 de abril la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, promulgó la más xenófoba y racista ley Antiinmigrante llamada SB-1070, que no solamente considera a los migrantes como criminales, sino que faculta a los policías a detener a cualquier persona que los agentes crean que puede ser un extranjero sin papeles.



Ya es común que en Arizona se promulguen leyes contra los migrantes. En enero del 2008 entró en vigor el que en ese tiempo se consideró el precepto legal más nocivo contra la migración (ley HB2779), que forzó a los dueños de las empresas a verificar el estado migratorio de sus trabajadores so pena de ser encarcelados. Como hoy Jan Brewer, la entonces gobernadora, Janet Reno, vio en el ataque a los extranjeros la forma de ganar votos.


Se estima que cuando menos 400 mil mexicanos viven en aquél estado norteamericano y sufrirán las consecuencias de la escalada xenófoba y racista de las autoridades emanadas del Partido Republicano, que – efectivamente – es el que se caracteriza por los más feroces ataques contra los migrantes, aunque, para ser justos, también los miembros del Partido Demócrata han arremetido hacia nuestros paisanos.


El gobierno de México y prácticamente todos los sectores sociales han externado su condena y rechazo a esta medida, que incluso generó indignación e incredulidad en la comunidad internacional, porque así es como se crean estados autoritarios y totalitarios violadores de los derechos humanos, como el nazismo o el fascismo.


Estoy plenamente de acuerdo en que los mexicanos debemos – en la medida de lo posible y de no afectar nuestros propios intereses – evitar cualquier contacto económico, comercial, cultural, social o político con las autoridades – no con el pueblo – de Arizona, porque lo que acaban de hacer es, simplemente, un acto de racismo legalizado, que generará mayor odio y rechazo contra los migrantes.


Sin embargo, es poco realista esperar que la nueva ley antiinmigrante reduzca la cantidad de mexicanos que van a trabajar a Arizona y sería absurdo pedir a nuestros paisanos que dejen ese estado y regresen a nuestro país, debido a que aquí no hay trabajo y solamente vendrían a padecer la pobreza y hambre que el actual gobierno federal ha generado desde diciembre del 2006.


Lo que sucede es que los migrantes están en medio de dos fuegos y el primero es el de la pobreza y desempleo que provocan las autoridades de nuestro país por su gran incapacidad de promover una política económica y productiva, que atraiga inversiones, producción y genere crecimiento económico.


El segundo fuego es – desde luego – el racismo galopante que predomina en muchos sectores sociales y políticos de los Estados Unidos, donde por un lado se promueve el libre comercio, la globalización y la integración económica y; por el otro, se pretende culpar de todo a los extranjeros .


Lo cierto es que mientras en México no se generen los empleos y las condiciones de desarrollo que necesitamos y demandamos los mexicanos, ningún gobierno o institución podrá defender de manera efectiva la dignidad de los ciudadanos. Es doloroso, pero la gente se seguirá yendo a Arizona, California o Nueva York, en tanto aquí solamente tiene miseria y hambre.


*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

Zozobra por la red

El fin de semana pasado, tanto en los correos electrónicos, como en celulares y en las redes sociales Twitter y Facebook circularon rumores acerca de que en los centros de diversión de la ciudad se generarían disputas armadas entre diferentes bandas de la delincuencia organizada, lo que provocó zozobra en la sociedad y redujo 50 por ciento la actividad en los lugares públicos, según informó la secretaría de Gobernación estatal.




Este hecho merece varias reflexiones y la primera es que resulta sorprendente lo poderosas e influyentes que son las redes sociales, porque el solo hecho de generar una especulación en ellas provocó que los diversos centros de diversión en la ciudad tuvieran pérdidas considerables por la zozobra que provocó en la red la posibilidad de que hubiera una disputa entre grupos de la delincuencia organizada.



Tampoco puede pasar desapercibido el que se suelten este tipo de especulaciones y rumores en este 2010, precisamente cuando faltan pocos meses para que haya elecciones y se renueven el gobierno del estado, los 217 ayuntamientos y todo el Congreso local.



Y es notorio que en este año electoral “alguien” esté interesado en generar zozobra en la entidad a través de la Internet, porque en el 2009 hubo comicios federales y curiosamente por estas mismas fechas se provocó un verdadero caos social en todo el país por el surgimiento del virus de la influenza.



Entonces, resulta válido preguntarse si es casual que en años electorales consecutivos “alguien” provoque este tipo de temores en la ciudadanía, mediante la difusión en la red de especulaciones infundadas, porque cuando la sociedad siente zozobra e incertidumbre se vuelve indiferente y apática ante los procesos políticos.



Es cierto que en Puebla - como en todo el país y especialmente en entidades como Guerrero, Nuevo León, Jalisco o Michoacán - existe un problema de seguridad pública, debido a que se ha incrementado la cantidad de adictos y algunos territorios son disputados por la delincuencia organizada.



Y a pesar de que, efectivamente es necesario que todos los ciudadanos estemos conscientes de la difícil situación que prevalece en el tema de la seguridad pública, resulta irresponsable detener la vida económica y social de la ciudad con especulaciones alarmistas y sin fundamento, que afectan a los centenares de comercios que dependen del consumo interno.



En tiempos de crisis, como los actuales, lo que más se necesita es incentivar la actividad económica y lo que pagamos los ciudadanos en los centros públicos de diversión les permite subsistir y mantener su planta laboral. Detener u obstaculizar sin motivo la actividad en cualquier lugar de trabajo atenta contra los bolsillos de las personas.



Además, se requiere generar la participación de la gente en las próximas elecciones locales y esto solamente se puede concretar en un ambiente social de estabilidad, certeza y confianza, que lleve a la gente a involucrarse en las campañas y a salir a votar por el proyecto que la convenza.

*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

Capacidad de movilización, estructura y convencimiento de los ciudadanos, bases del triunfo electoral

La contienda por la gubernatura de Puebla apenas empezó, de hecho, va apenas una semana de campaña y, aunque todavía es muy pronto para señalar qué partido o candidato tiene más posibilidades de ganar, sí se pueden realizar proyecciones acerca de qué factores pueden influir de manera decisiva en el resultado final.




En este sentido, dos de los elementos que - sin duda – repercutirán en el desenlace de la elección son la estructura y la capacidad de movilización de cada fuerza política el día de la votación, debido a que son sus bases y constituyen el llamado “voto duro” de los candidatos.



En una elección competida, como la que finalizará en julio próximo, es necesario que los partidos que realmente aspiren a ganar cuenten con una estructura electoral y legal sólidas, que les garantice el cuidado de todas las casillas en el día de los comicios y, al mismo tiempo, les dé un mínimo de votos que los haga competitivos.



Y aunque es cierto que el llamado voto “switcher” o cambiante puede inclinar la balanza para uno u otro lado, porque la mayoría de los ciudadanos no se siente comprometida con algún partido y sufraga de acuerdo a las circunstancias particulares de cada elección, solamente las fuerzas políticas con una estructura fuerte pueden cuidar sus sufragios y tienen la capacidad de movilizar a sus seguidores en todo el estado.



En este sentido, la capacidad de movilización de los institutos políticos también repercute de manera notable en el resultado de una elección, ya que – por obvias razones – tienen más posibilidades de ganar quienes pueden garantizar que su voto duro vaya a las urnas y que sus simpatizantes cuiden las casillas.



Otro aspecto importante para triunfar será la capacidad de atraer a los electores “switchers” o cambiantes”, puesto que son mayoría en el padrón y, sobretodo en una contienda cerrada y participativa, ellos pueden definir el resultado de la misma, como ha ocurrido en varias ocasiones.



En los tiempos recientes ha sido claro que la ciudadanía cada vez es más reticente a participar en los procesos electorales, porque existe un desencanto social hacia los partidos políticos. Por lo mismo, el reto de quienes buscan el sufragio en esta contienda es doble: mantener el voto “duro” y ganar el apoyo de los electores cambiantes.



*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

El periodismo y la delincuencia organizada

El pasado domingo, uno de los medios informativos más importantes del país – la revista Proceso – publicó una nota de su fundador, el periodista Julio Scherer García, quien en un lugar no identificado se reunió y platicó con uno de los narcotraficantes más identificados, temidos y buscados por las policías de México y Estados Unidos: Ismael, el mayo Zambada.




Aunque el mayo Zambada no le permitió a Scherer García una entrevista en forma, sí reconoció que en 4 ocasiones ha estado a punto de ser capturado, que tiene miedo de que esto ocurra y que la guerra del gobierno federal contra el narcotráfico está perdida, porque se trata de una actividad arraigada en la sociedad, como la corrupción.



Incluso, el mayo aseguró que, si llegara a ser capturado, no pasaría nada importante, debido a que los reemplazos de cada capo están en las calles todavía antes de que sus predecesores sean detenidos o muertos. Es claro que al interior del gobierno federal y en el medio periodístico habrá en los próximos días y hasta semanas muchas reacciones por este estupendo trabajo periodístico de don Julio Scherer.



Aunque algunos respetados columnistas nacionales, como Carlos Ramírez y Héctor Aguilar Camín, critican que Scherer García haya accedido a reunirse con Ismael Zambada, lo cierto es que el fundador de Proceso no tenía por qué negarse a realizar un ejercicio periodístico interesante con uno de los miembros de la delincuencia organizada más buscados por el gobierno federal.



Además, capturar al mayo no es una tarea que le competa al ex director del diario Excélsior o a cualquier otro periodista, sino al gobierno federal, que desde hace más de 4 años dejó de ocuparse de los demás problemas nacionales - como la pobreza y la corrupción- y asumió como única prioridad el combate al narcotráfico.



Como lector, la nota principal del Proceso de esta semana me pareció muy interesante y también considero que en el tema del narcotráfico, como en todos los tópicos, el periodismo tratar de mantener una cobertura objetiva, desapasionada y plural, sin sensacionalismos ni amarillismo, pero también sin sectarismos.



La existencia de la delincuencia organizada es una realidad en nuestro país y, como tal, es también un tema de interés para los mexicanos, que a través de los medios de comunicación necesitamos informarnos de la manera más objetiva posible de lo que ocurre en ese tópico.



Además, negar los problemas no ayuda a resolverlos y, por lo tanto, de nada serviría que los espacios informativos ocultaran lo que sucede en todo país con la delincuencia organizada y los continuos y públicos fracasos del gobierno federal en su intento de combatirla.



*Presidente de la comisión de Derechos Humanos en el Cabildo de Puebla

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